Por si alguno no lo sabíais, que supongo que la mayoría sí, esos árbitros que pitaron los Campeonatos Nacionales de categorías inferiores estaban divididos en castas, como en la India. Así tenemos una primera casta superior y dirigente, el Comité Nacional de Árbitros (CNA), un segunda privilegiada, teniendo en cuenta los acontecimientos, los árbitros nacionales, y una tercera, la de los parias, la más castigada, los árbitros regionales, que a la sazón son los más jóvenes y por lo tanto el futuro del arbitraje nacional y con ello de nuestro deporte.
El tema es el siguiente y es así de sencillo. En los Campeonatos Nacionales de categorías inferiores los árbitros nacionales cobrarían unos derechos de arbitraje de 225 euros más viaje y manutención, no me meto si es poco ni mucho porque doctores tiene la iglesia. Los árbitros regionales, en su mayoría jóvenes, por hacer el mismo trabajo y con la premisa de que su labor sería valorada “independientemente de los partidos que arbitren”, cobrarían 0 (cero) euros en derechos de arbitraje y a posteriori les sería rembolsado el coste de su viaje y manutención. Algunas de mis fuentes dicen que estos cobros tardan meses en tramitarse, desconozco si están cubiertos a día de hoy, que lo digan los árbitros.
No me gusta valorar estas cosas y está claro que el CNA, por los documentos que os paso a continuación, puede escudarse en que “la FER pidió que teníamos que ajustar bastante el tema de campeonatos y torneos”. Por cierto, ajuste que se produjo en que no iba a haber medallas para todos los competidores.









